CAPILLA SIXTINA

La capilla Sixtina Andina

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

La iglesia de Curahuara de Carangas es considerada por la historiadora boliviana Teresa Gisbert como uno de los catorce monumentos históricos más importantes de la época virreinal. Fue construida en el siglo XVI, al parecer, por decisión de la orden de los Agustinos, quienes en ese entonces estaban a cargo del vecino corregimiento de Paria, cumpliendo la misión de evangelizar a los indígenas de la región.

No existe acuerdo entre los historiadores acerca del período de su construcción, pero considerando el año en que los Agustinos llegaron a la región (1559) y el de la realización de las primeras pinturas del templo (aproximadamente 1608), probablemente se construyó entre esos años, seguramente más cerca de la culminación de la segunda mitad del siglo XVI.

Esta obra se atribuye al español Juan Ortiz Vitasol. Su construcción no hubiera sido posible sin la contribución de la población indígena local en las faenas más duras. No se sabe si el trabajo fue impuesto por los conquistadores o fue un resultado temprano de la evangelización, puesto que llama la atención que se hubiese tomado la decisión de edificar una iglesia de esas dimensiones en una región aislada y poco influyente, y al inicio de la labor misional.

Tampoco puede pasarse por alto el hecho de que -según el grabado y los retratos que están al pie de la crucifixión del templo- dos caciques indígenas (Baltasar Cachagas y Gonzalo Larama) hubieran testimoniado la voluntad de su pueblo para apoyar su construcción.

La iglesia fue construida, únicamente, con materiales del lugar: piedra y adobe de tierra, con contrafuertes de piedra selladas con cal, y techo de paja. La nave central es larga, alta y angosta, sin aberturas para el ingreso de luz, lo que crea en su interior un ambiente sobrecogedor. Prácticamente, toda la superficie de sus paredes y bóvedas se encuentra cubierta con pinturas de escenas bíblicas, lo que ha dado lugar a que en Bolivia sea conocida como la "Capilla Sixtina Andina". Por sus características, es única en el país y sólo comparable, en Sudamérica, con la iglesia del poblado de Andahuaylillas en Cusco, Perú.

Aparentemente, sus pinturas fueron elaboradas a lo largo de más de dos siglos (XVI y XVIII) por artistas desconocidos. Según la historiadora Gisbert corresponden a dos fases: la primera, a la época renacentista (alrededor de 1608), en la que se trabajaron aquellas que cubren dos de los cinco retablos que comprende la nave central; y la segunda, a la época del barroco mestizo (1777, según un documento en poder de las autoridades municipales de Curahuara de Carangas), cuyos trabajos cubren los otros tres retablos que corresponden al altar mayor, en el presbiterio, y posiblemente se trabajaron para restaurar los antiguos murales deteriorados.

Las escenas de las pinturas y murales relatan estremecedoras historias biblicas del antiguo testamento como "la expulsión de Adán y Eva del paraíso", "el arca de Noé" y "el Aro del pecado", y representaciones evangelizadoras del Nuevo Testamento como la vida de Cristo, "la Ultima Cena", "la exaltación de María" y premoniciones como "el Juicio Final".

Destacan también retratos de santos relacionados con las órdenes religiosas promotoras, además de los apóstoles, y otros santos y mártires.

Las imágenes, un tanto rústicas, de las pinturas, no concuerdan plenamente con el tipo de arte religioso de la época, porque incorporan elementos relacionados con la concepción y visión indígena sobre las historias y los mensajes bíblicos, como animales de la zona: asnos, quirquinchos (armadillos) en las representaciones del Viejo Testamento y del Nuevo Testamento.

En el baptisterio de piedra se ve a la Virgen María coronada con tocados de plumas, como princesa inca, y la imagen de Dios representada en forma de sol.

La historiadora Gisbert, con todo acierto señala que "pocas iglesias en todo el altiplano nos dan un testimonio tan claro de la cultura de los indígenas, del efecto de la cristianización y del recuerdo de antiguos dioses" como la iglesia de Curahuara de Carangas. La Capilla Sixtina Andina fue declarada Monumento Nacional en 1960.

Buscar en GAMCC